¿De qué manera aprenden matemáticas los niños con discalculia?

 

Nuestras investigaciones han mostrado que estas son algunas de las dificultades que tienen los niños discalcúlicos : (se ha tomado en cuenta una lista más larga en el desarrollo del programa Dinamo Números)  
A menudo tienen dificultades contando objetos.  
 

Este hecho afecta al sentido numérico básico. Los alumnos con discalculia necesitan instrucciones claras sobre cómo contar de una manera organizada y significativa. Los números necesitan tener un significado, una magnitud y una relación entre ellos.

Es recomendable que antes aprender a contar aprendan a subitizar.

 
Puede que tengan dificultades procesando y memorizando secuencias.  
 

Los alumnos discalcúlicos pueden ser lentos aprendiendo secuencias orales. Contar hacia atrás les resulta particularmente difícil. Necesitan practicar contando en voz alta y además deben intentar llegar a secuencias de mayor valor. Se les puede ayudar presentándoles secuencias como 0'7, 0'8 __, __, dándoles más pistas: 0'7, 0'8, __, __, 1'1, 1'2. El uso y reconocimiento de un patrón es importante y puede ser usado para ayudar con algunos problemas de memoria.
Los aprendices con discalculia necesitan ayuda para contar en transiciones, como por ejemplo 198, 199, 200, 201 o 998, 999, 1000, 1001, y también necesitan practicar la estructura de contar de un número a otro, por ejemplo de contar de diez en diez a contar de uno en uno.


 
Necesitan más ayudas para contar hacia delante y hacia atrás.  
 

Utilicen una línea numérica claramente marcada, o fichas diferenciadas en grupos, como en el dominó.
Los números del 11 al 15 son un ejemplo de la inconsistencia de nuestro sistema numérico. Por ejemplo, "trece" debería ser "diez y tres" pero se dice y escribe como "tres y diez" ("tre-ce"). Por otra parte, "veintitrés" está en el mismo orden que los dígitos. Hay que enseñarles con atención para minimizar estas dificultades además de introducir patrones regulares de números más altos: sesenta y seis, setenta y seis, etc.
Los niños con discalculia quizá encontrarán que pasar de una secuencia que ya conocen, como 90, 80, 70... a una secuencia modificada como 92, 82, 71... les exigirá mucho esfuerzo. 10 fichas o 10 monedas pueden ayudar a ilustrar qué dígito cambia y qué dígito permanece igual.

 
A menudo tienen dificultades entendiendo el valor posicional.  
 

Los idiomas usan nombres para dar valor a la hora de contar (diez, cien), mientras que los numerales usan el principio de valor posicional (la posición relativa de cada dígito dentro de un número (10, 100). Los estudiantes que no conozcan bien el sistema de valor quizá piensen que novecientos noventa y nueve es mayor que mil. Se requiere más esfuerzo mental para escribir números en palabras.

Los números que contienen ceros como 5006, deben ser bien explicados, usando materiales prácticos y haciendo que se centren en la palabra de "mayor valor": cinco mil seis tiene cuatro dígitos porque la palabra de mayor valor es "mil". Una tabla de valores puede ser útil en estos casos. Las cartas de valores también pueden demostrar la estructura de números en un nivel más simbólico/abstracto.
 
Confusión con las fracciones.  
 

Los estudiantes pueden sentirse confusos ante el hecho de que 1/20 es menor que 1/2, cuando previamente han aprendido que 20 es mayor que 2. Además, hay diferentes maneras de representar la misma fracción: 1/2 es equivalente a 2/4 y a 5/10. El uso de tablas de fracciones probablemente ayude a su comprensión, ya que proporciona una representación visual de las relaciones entre fracciones.
El vocabulario de decimales combinado con demandas direccionales puede confundir a los estudiantes, ya que los números enteros se colocan, de izquierda a derecha, en Millares, Centenas, Decenas y Unidades (MCDU), mientras que los decimales, a partir de la coma hacia la derecha, se escriben en décimas, centésimas  y milésimas.

 
Les parece difícil aprender factores numéricos "de memoria", pero...  
 

… suelen poder trabajar dentro de objetivos manejables, en pequeños pasos, además de aprender a usar estrategias. Las combinaciones de números hasta 10 son fundamentales y son la clave para muchos más factores que forman la memorización y rápida respuesta.
La mejor manera de enseñarles los patrones es haciendo actividades multisensoriales. Haga que usen mnemotecnia para relacionar nuevos hechos con hechos que ya han aprendido. Las imágenes visuales, como por ejemplo: mostrar la relación entre 5 + 5 y 5 + 6 con fichas o monedas, también ayudará a los alumnos que no tienen discalculia.
Los factores mentales a los que se puede acceder rápidamente se almacenan como asociaciones verbales en secuencias de palabras exactas, como "8 más 5 son 13", o "7 por 8 es 56". A los discalcúlicos les resulta difícil recordar tales asociaciones verbales. En su caso, aunque hayan conseguido almacenar asociaciones verbales con éxito, puede que tarden mucho en recordarlas.

Se debería animar a los estudiantes a maximizar el uso de claves de factores numéricos, como por ejemplo: los factores "10 x" pueden usarse para deducir factores "9 x", como 9 x 7 = (10 x 7 ) –  7. Secuencias cortas de contar de uno en uno desde "5 x" pueden conducir a "productos parciales" en los que, por ejemplo, 7 x 8 es visto como (7 x 5) + (7 x 3).
 
Puede que no recuerden estrategias derivadas de factores o métodos de cálculo mental.  
 

Para los alumnos discalcúlicos, los pasos de una secuencia en un cálculo son difíciles de recordar porque no tienen buena memoria a corto plazo. Su bajo concepto numérico y la falta de flexibilidad dificultan el razonamiento multiopcional, y por esa razón puede que se sientan confusos y sobrecargados. Algunos ven que existen demasiados métodos y les resultan difíciles de recordar. Es importante que se concentren en estrategias que se puedan generalizar, como por ejemplo hacer particiones en lugar de métodos que solo sirvan en casos concretos. De esta manera, esas habilidades podrán ser usadas en diferentes cálculos.

 
Es posible que tengan dificultades para contar, lo cual causará que se equivoquen haciendo operaciones.  
 

Enseñarles a "contar hacia arriba" es de mucha ayuda, como: 9  –  7 = ; 7 + __ = 9. Muchos niños con discalculia aprenden a recordar factores numéricos con el método de triadas. Los estudiantes discalcúlicos además se benefician al aprender a hacer operaciones que sobrepasen las decenas, como 13  –  8.

 
La aritmética mental puede ser demasiado trabajo para su memoria a corto plazo.  
 

Se puede ayudar a superar esta dificultad a través de preguntas cuidadosamente diferenciadas. Por ejemplo, cuando el resultado 9 se consigue haciendo "10  –  1", la pregunta puede formularse de una manera estructurada usando dos pasos. Una pregunta clave puede dar entrada a, por ejemplo: "¿te has acordado de ajustar la respuesta?". Anime a los estudiantes a anotar sus operaciones para ayudar con el cálculo mental. 

 
Tienen problemas anotando cálculos sobre papel  
 

Los estudiantes a los que se les da bien el cálculo mental puede que fallen realizando sus cálculos sobre papel. Esto se debe a la carga de trabajo adicional en la memoria a corto plazo de tener que recordar procedimientos escritos, más las dificultades al escribir las operaciones. Los cálculos mentales suelen ser más fáciles si se trabaja primero con el dígito más significativo. Para algunos puede ser más útil seguir usando este método en los cálculos por escrito.

Trabajar con objetos de base 10 es útil para introducir cálculos por escrito, ya que estos pueden ilustrar el método escrito. El área, utilizando papel cuadriculado, es un buen modelo para la multiplicación.
 
 
Bonds of 10 Shapes
Subitizar
Combinaciones de 10
Línea numérica
Figuras
 
Subitizar
Audio números
Memoria auditiva
Organización secuencial
 
  Dinamo Números es un programa de intervención y remedio online de tres etapas para alumnos con discalculia y dificultades en las matemáticas.
Dinamo Perfil es una evaluación online de discalculia para niños de 6, 7, 8 y 9 años que carecen de un sentido numérico y tienen problemas con los conceptos numéricos básicos.
 
Es posible que tengan problemas usando la calculadora  
 

Las calculadoras pueden ayudarles a superar dificultades y cálculos del día a día. Pero una calculadora solo les facilitará el trabajo en algunos pasos de la operación, no les ayudará a resolver todo el problema. Otra cosa es que una vez que el estudiante discalcúlico haya seleccionado el cálculo adecuado, puede que tenga dificultades a la hora de leerlo y transferirlo al teclado de la calculadora.

 
Quizá necesiten más pistas para reconocer, desarrollar y predecir patrones que les ayuden a resolver problemas.  
 

Los problemas de palabras suelen causar dificultades. Enséñeles a usar un "método de resolución de problemas":
– Leer el problema;
– Identificar la información clave y escribirla o dibujarla;
– Decidir qué cálculo se debe hacer;
– Usar el método de cálculo apropiado: mental, escrito o con la calculadora;
– Interpretar la respuesta en el contexto del problema.

Puede que los estudiantes aprendan cómo se construyen las preguntas si inventan sus propios problemas de palabras. El uso de materiales o imágenes para interpretar dichos problemas puede ayudarles.
 
Puede que se inquieten ante la inseguridad de las estimaciones  
 

Las estimaciones requieren tomar riesgos, y los estudiantes inseguros evitan tomarlos. Se pueden utilizar modelos visuales para ayudarles a ver cómo estimar.

 
Encuentran difícil ver secuencias de tiempo.  
 

No es fácil aprender las secuencias de los días de la semana o los meses del año, por tanto la introducción de un simple reloj puede ser un problema, ya que el lenguaje del tiempo es potencialmente confuso. Usar la esfera de un reloj en la que los estudiantes puedan mover las agujas puede ayudarles a entender el tiempo y su lenguaje.

Puede introducirse la representación digital del tiempo con cartas, por ejemplo, para que los alumnos puedan visualizar secuencias.
 
Puede que confundan izquierda y derecha, dificultando el trabajo sobre la posición, dirección y movimiento.  
 

Es difícil fijar las posiciones izquierda y derecha en una imagen. Los alumnos necesitan pasar un tiempo haciendo actividades, usando cartas de direcciones y posiblemente aprendiendo simple mnemotecnia para poder recordar "izquierda" y "derecha". Por ejemplo: "escribo con la mano derecha y la otra es la izquierda" (en el caso de que el alumno sea diestro).

Las direcciones "en el sentido de las agujas del reloj" y "en el sentido contrario a las agujas del reloj" pueden ser igual de problemáticas, aunque en este caso sí que se pueden fijar a una imagen visual. Algunos programas informáticos y juguetes programables también pueden ayudar en estos casos.
 
Puede que tengan problemas entendiendo los distintos tipos de promedios.  
 

Enseñar los términos modo, medio, promedio y rango también puede ser complicado. Cuando les enseñe estas definiciones, puede que sea útil separarlas en hojas o cartas de diferentes colores con la palabra y su definición. Por ejemplo:
Modo: más frecuente.
Medio: mitad.
Promedio: punto en el que algo se divide por la mitad.

Rango: diferencia entre el más grande y el más pequeño.
 
     
 
     
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